sábado, 1 de agosto de 2009

Mi empiezo en la rama pequeña LAS GOLONDRINAS





empiezos del Grupo Scout Anglo Celtas


(en las fotos yo soy la de el medio con chasquilla)


Aun recuerdo mis días de golondrina como si hubiese sido ayer, un día el mi colegio en ese entonces vi con mi hermana un anuncio de que habría un grupo scout en el colegio, al cual me entusiasme y fui. Antes de este grupo yo en mi infancia pertenecí a otro grupo el cual no recuerdo el nombre. La cosa es que al primer sábado de haber visto ese anuncio comenzaba el grupo, así que fui. Estaba muy emocionada pero también nerviosa, no sabría que pasaría y que haría. Luego fui a una sala, en ella había hartas niñas pequeñas, como yo en ese entonces, la cosa es que estábamos en un tipo de formación y luego una mujer alta llamada kathy (por que yo la veía alta ¡ja ja ja! Ahora soy más alta que ella y en ese entonces ella fue como mi segunda madre y a la cual llamaba mamá) la cosa es que nos pregunta a todas la niñas que estábamos ahí si alguien alguna vez fue scout y como yo en ese entonces ya había sido scout, levante la mano y me asignaron desde mi comienzo como gran Golondrina mayor (y desde ahí que soy una líder) y bueno mi misión era aprender y ayudar a mis demás hermanas golondrinas en cosas que no entendieran y mas que nada divertirse que es una de las cualidades que era de la rama menor.

Todos esos días que pasamos junto a esas niñas inolvidables realmente fueron geniales, pasamos por campamentos, por muchas cosas y la verdad agradezco el haber compartido con ellas momentos muy gratos (Soledad, Yasmín, Sofía, a todas las niñas que estuvieron en mi época de golondrina).

Ese fue mi empiezo como gran campista aunque yo desde que estaba en la barriga de mi madre acampaba y eso prácticamente lo llevo en las venas, esa sensación de tranquilidad y diversión junto a la naturaleza.

Luego de unos meses, decidí dar un gran paso a mi empiezo de vida como scout y di mi promesa solemne como golondrina, ese día no lo olvidare nunca por que fue el motivo de mi entusiasmo en scout (aunque después de haber dado mi promesa de golondrina que me perdió la insignia pero según recuerdo, siempre pasaba cuando a alguien de daban su etapa o promesa era como tradición que pasara eso).

Como cualquier golondrina, fui creciendo y ya no era lo mismo convivir con las golondrinas, pues para ellas todo era jugar y yo quería mas desafíos, quería aprender mas y pues todo eso(cosa que les pasa a varios niños y niñas de las ramas menores cuando están a punto de pasar a la rama intermedia “Guías y Scout”.

Cuando fui a mi primer Jamboree la compañía de mi grupo me invito a compartir con ellas ya que estaba pronto a pasar.

Hasta que un día en un gran campamento exactamente en Panquehue, eran como las 7 de la tarde aproximadamente y mi mamá kathy nos llama a todas y me manda a buscar todas mis cosas, mi mochila, mi saco de dormir, etc. Cuando me dijo eso yo estaba entre una felicidad enorme pero también una tristeza del saber que no compartiría ya todos los sábados con las niñas con las cuales jugábamos mucho. Luego nos fuimos a un lugar muy oscuro pero iluminado con la bella luz de las velas, una vez formadas yo grite por última vez el gran grito que habíamos compuesto con mis hermanas golondrinas. En eso la kathy me decía que era mi último momento en mi vida como golondrina, que debía hacer el “gran vuelo” que me estaba desarrollando y que debía seguir mi camino, en ese entonces los pasos de una unidad a otro eran muy significativos por que todos los dirigentes del grupo te escribían un pergamino y los cuales tengo guardados, con velas y todo. Luego me despedí con muchas lagrimas en mis ojos de mis hermanas y seguí mi camino sola con mi mochila y mi saco hacia un lugar iluminado y lleno de personas de las cuales con el tiempo se convirtieron en mi apoyo y en mis mejores amigas, y luego me recibió mi nueva dirigente Paloma y elegí mi patrulla la cual me ayudaría y apoyaría y la cual me enseñaría también, la gran patrulla “Alondra”, liderada por Gabriela Miranda, la cual minutos después paso a la Ruta. Dentro de todo esto del paso hubo una historia muy significativa que me dejo marcada que es mi sobrenombre “huevito” con el cual todos me llaman, la historia de todo eso fue que mis amigas guías me dijeron que en mis últimos días como golondrina era un huevito y cuando pasara a la compañía el huevito se rompería y se convertiría en una hermosa ave que aprendería a volar con el paso del tiempo, pero el huevito paso y no se rompió, seguía con esa niñez y me empezaron a llamar huevito y de hecho todos me dicen así, todos me conocen por huevito la niña que esta sonriendo todo el día ¡ja ja ja! .

No hay comentarios:

Publicar un comentario